
Mi cama vacía no me gusta,
se me hace enorme,
me siento muy pequeña,
no sé ni cómo colocarme,
me sobran almohadas,
me sobra sábana,
me falta calor.
Mi cama vacía no me gusta,
no hay a quien abrazarse tras un sueño espantoso,
no hay a quien besar a media noche,
ni por la mañana.
Cada vez me gusta menos dormir sola,
bueno no, no es que no me guste dormir sola,
una vez me duermo duermo,
lo que no me gusta es acostarme sola.
Mi cama vacía no me gusta,
me gusta contigo...